En el mundo cada vez más globalizado y multicultural en el que vivimos, el traductor profesional juega un papel fundamental como puente de conexión entre culturas.

Toda empresa que desee operar a escala mundial, toda institución que intercambie información fuera de sus fronteras, todo producto que pretenda venderse en otras partes del mundo o toda persona que viaje o se mude a otro país necesitan los servicios de un traductor. En palabras del famoso teórico literario George Steiner, «sin traducción habitaríamos provincias lindantes con el silencio».

Por eso, es esencial trabajar siempre con un traductor profesional que tenga una formación, habilidades y conocimientos que permitan una óptima comunicación entre dos idiomas y culturas distintas.

Pero, ¿cuáles son las habilidades que debe tener un traductor profesional? 

          1) Conocimientos avanzados en idiomas:
Un traductor es un lingüista. Para la labor de traductor se requiere un nivel muy avanzado o bilingüe de la gramática, ortografía, terminología, sintaxis y puntuación de los idiomas con los que se trabaja.

2)
Habilidades de investigación excepcionales:
Un traductor es un investigador. La traducción profesional exige un manejo excepcional de fuentes de documentación para comprender en profundidad el texto que se traduce y encontrar los equivalentes terminológicos adecuados

     3) Destreza en informática y herramientas TAO:
Un traductor es un especialista en informática, ya que debe manejar en su día a día bases de datos terminológicas online, herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO), motores de búsqueda online, plataformas de traducción y software de procesamiento de textos

     4) Escritura impecable:
Un traductor es un escritor. El texto que produce (la traducción) debe estar escrito de forma impecable y sonar natural, como si se hubiera escrito originalmente en ese idioma. Su texto debe cumplir las tres propiedades textuales, a saber: adecuación, coherencia y cohesión

5) Atención al detalle extraordinaria:
Un traductor es un corrector. Debe tener una atención absoluta a la ortografía, las cifras, los nombres propios, las fechas, la puntuación y el uso de mayúsculas. También debe seguir a rajatabla todo libro de estilo o glosarios proporcionados

     6) Conocimientos especializados de la disciplina que traduce
Un traductor es un experto de la disciplina que traduce. Es fundamental conocer en profundidad el tema sobre el cual se traduce para poder transmitir las ideas en la otra lengua. Por ejemplo, si eres traductor jurídico, debes conocer los sistemas jurídicos con los que trabajas, así como su terminología y conceptos.

     7) Conocimientos profundos de la cultura origen y destino:
Un traductor es un gran conocedor de las culturas. La lengua está intrínsicamente ligada a la cultura donde se habla. El traductor no trabaja con palabras de forma aislada, sino con conceptos que se enmarcan en una cultura. Por eso, la competencia cultural es un componente esencial del traductor
profesional

¿Necesitas una traductora profesional con estas siete competencias? ¡Escríbeme y hablamos de tu proyecto!